The Fall Of Malgrarian

El Descenso

Los cinco condenados indultados por el Inquisidor subieron al transporte que los debía llevar a Malgrarian. Era pequeño pero de espacio suficiente para albergarlos sin hacinamiento. Consiguieron en los casilleros que tenían sus nombres e una pequeña pantalla a un costado de la nave. Cada uno los abrió y recogió sus menesteres, así como armadura, vestimenta y armas. Revisaron que todo estuviese en orden y una vez asegurados, esperaron.

La ingresar a la atmosfera la nave se estremeció un poco, exaltando los latidos de los ocupantes del trasporte. Unos minutos más tarde, podían sentir como bajaba la velocidad y el movimiento de la nave de forma descendente. Una vez aterrizada, las compuertas traseras se abrieron y el sol inundó el compartimento donde se encontraban los acólitos del centenario e intimidante inquisidor Urhal Storm.

Al principio la luz era demasiado intensa, sus ojos no habían recibido tanta desde hacía ya mucho tiempo en las frías y oscuras celdas de la nave donde viajaba el Inquisidor. Lentamente, el iris se fue acostumbrando y siluetas de torres y edificios construidos con la característica arquitectura del mechanicus comenzaron a hacerse más claros, aportándoles una idea del tipo de ciudad en la que estaban.

The Fall, si bien era una ciudad modesta en comparación con otras ciudades, se extendía bastante ante la línea de visión de los recién llegados acólitos. Torres, tuberías, industria, humo, ruido y edificios con el símbolo del mechanicus dominaban el paisaje urbano.

La plataforma del puerto espacial no era muy grande y solo estaba recubierta por metales reciclados de la nave que dio origen al asentamiento. Indicio de la relativa novedad del asentamiento que había sido fundado apenas hace 200 años. No obstante, para las necesidades de la ciudad eran suficientes tales condiciones.

Uno por uno fue bajando, procedieron a entrar por el terminal de pasajeros por un pasillo que conducía a unas escaleras en espiral que descendían al nivel del suelo. Cada uno había sido instruido con una respectiva profesión y cubierto a cualquier sospecha por parte de los lugareños. Unos irían a Star Port en las tierras agrícolas del Oeste, dominadas por los Cortés y el resto trabajaría en la bulliciosa The fall.

Divisan un pasillo solitario, se adentran y utilizan el vox caster proporcionado por el inquisidor para contactar a Gerónimo. Una voz responde y se identifica como su contacto. Los acólitos deciden cerrar el canal en vista de no poder precisar si el canal era seguro.
Black toma iniciativa y pregunta direcciones. Busca una forma de ir de conseguir empleado en expediciones y su ganancia sería lo que encuentre. Le informan que debe consignar un permiso ante la oficina del Mechanicus Explorer League. Minutos más tarde, Black, Red y Thing ya se encontraban el lugar, hicieron los trámites necesarios e hicieron la transacción por medio de sus lecturas para efectuar la elaboración del permiso que les ería entregado al día siguiente a las 9:30 am.

Una vez realizado esto se separan cada quien a sus respectivos lugares de contacto, Nihilius a la Iglesia, Black y Red a la sede del Arbiters Via, Thing a la forja de la ciudad y Aratziel deambulando por las calles ofreciendo sus servicios en lectura del Tarot Imperial cual charlatán en búsqueda de limosnas y algo para pasar el rato.

Los jóvenes arbiters entran en los cuarteles y sede del Arbiters Via. Una puerta con grandes arcos, con calaveras en bajo relieve a modo decorativo les reciben. Black pregunta a dos hombres que estaban hablando por la ubicación de su oficina y direcciones básicas. Se integra luego en su conversación y hace amistad con uno de ellos, que no puede evitar sonreírle y mirarlo fijamente como si de prestar atención dependiese su vida. Black consigue lo que necesitaba y se va de la estancia donde se encontraba por un pasillo largo con bóvedas en el techo con el símbolo del Mechanicus.

Al entrar y cruzar el pasillo ven una figura imponente, la cuales les fue indicado previamente, que era el encargado de velar por la justicia imperial. La enorme masa, con una claro aspecto de Skitarii se identifica como Rho-Mu 31, quién les solicita continuar con su entrenamiento con minutos de retraso. Black y Red a su vez se identifican e intentan descifrar donde están sus barracas. Una vez obtenida la información proceden a ir a sus respectivos aposentos y dejar sus pertenencias y cambiarse para proceder a entrenar. Ambos pasaron horas practicando contra su servitor.

Mientras tanto, Nihilius ve a un sacerdote recitando sus sermones a un grupo de súbditos del imperio que hacían un semicírculo a su alrededor. Una vez terminado, el novicio se acerca y pregunta si sería posible recibir acomodamiento en la iglesia a lo cual el sacerdote esbozando una leve sonrisa asiente y lo conduce al edificio sagrado. Dentro, se maravilla con la imponente estructura con estatuas de los santos y mártires imperiales, el legado más puro de la fe. Sobre ellos, se encontraba el techo suspendido sobre los pilares por unos dispositivos anti gravitatorio que lo mantenían en su lugar sin riesgo de desplomarse sobre los feligreses. El lugar cumplía su función: recordar lo pequeño que se es, lo efímera de la existencia humana ambientada con el olor a incienso que se esparcía por toda la nave.

Pregunto por transporte pero rechazo luego la oferta debido a que recordó que debía reunirse con sus compañeros para determinar alguna reunión y puntos de encuentro. Los consigue saliendo de la sede de los Arbiters Via. Indicando la hora de reunión frente, 08:45 frente al Mechanicus Explorer League donde pidieron su debido permiso para recuperar tecnología.
Mientras ellos pautaban el encuentro, Aratziel quiso aprovechar e irse de una vez a su puesto de trabajo en Star Port, subió las escaleras que había descendido horas antes y ve un transporte. Observa que las compuertas abiertas y decide ingresar y sentarse. Un guardia le asalta y pregunta por qué ingreso sin pagar, obligándolo a salir.

Le dice que el transporte aéreo con salida hacia Star Port cuesta 10 thrones. Además de decirle que un andrajoso como él debería ir a mendigar a otro lado. A lo que el psyker responde con un insulto que no es tomado de buena gana por el ya molesto guardia que en un abrir y cerrar de ojos lo toma por el cuello.

Aratziel intenta hacer un toque de locura con todo su esfuerzo y solo logra que el guardia se ría a carcajadas frente a él. Acto seguido, como sacando la basura, el psyker es arrojado por las escaleras en forma de humillación.
Se levanta adolorido, siente que de su nariz fluye sangre y rasguños por todas partes y sus ropas llenas de mugre y aceite. Preguntó cuándo sería el próximo vuelo y le dijeron que en 12 horas. Ante lo cual decide ir a mendigar con su tarot imperial recibiendo una que otra hogaza de pan y arregostándose de una pared donde pasaría la noche esperando al nuevo transporte.

Nihilius regresa a la Iglesia, asiste al sermón, pasa por la cocina y regresa a así habitación donde antes de dormir, realiza unas oraciones y se acuesta a dormir. Red regresa a practicar contra su servitor antes quitarse el maquillaje con una toallita sónica y asearse para luego dormir.

Black cansado de servitors, decide buscar a su nuevo amigo que conoció unas horas antes, el cual acepta gustosamente y con una gran sonrisa va a su cita de entrenamiento que se prolongaría unas horas hasta que ambos estén agotados y vayan a descansar en sus barracas.
Finalmente, Thing, se dirigió a la forja, miró a los demás trabajadores recogiendo sus cosas por lo que decide ir de una vez a su habitación reglamentaria para dormitar luego de un día tan curioso, pasando por su propia sentencia de muerte hasta una misión bajo las garras de la inquisición.

Al día siguiente, Nihilius despierta más temprano que el resto para desayunar y prepararse para asistir y participar en los sermones matutinos. Recita letanías junto al sacerdote encargado y se encarga de atender a sus feligreses para luego ir al punto de reunión. Los hermanos arbiters entrenan en la mañana y luego se dirigen al lugar así como Thing.

Del otro lado de la ciudad, en las ya abarrotadas calles de The Fall, Aratziel nuevamente sube las escaleras del puerto espacial y se encuentra con el mismo guarda que lo arrojó hace 12 horas.
Al verle, le dice que esta vez si pagar sus 10 thrones a lo que el guardia responde-para ti son 30- esbozando una mueca en su rostro. Lleno de ira y dejándose llevar por la rabia, el psyker lanza un ataque de espasmos que hace caer al suelo al guarda.
Lleno de orgullo por haber hecho caer a su obstáculo se dirige al transporte pero se percata que la multitud esta aterrada, había realizado un poder en público, las mujeres gritaban y unos segundos después, se podían escuchar los pasos fuertes de la guardia de la ciudad que subían por las escaleras.

La guardia llega y al ver lo sucedido procede a apresar al criminal y llevarlo del departamento de justicia del Arbiters Via a unos minutos del lugar. Una vez allí, llevan al psyker a una celda donde le retiran todas sus pertenencias, dejándole semidesnudo y aun mas humilladlo.
La celda apenas tenía 4 metros cuadrados, el piso estaba cubierto de una capa de mugre, polvo y sangre seca de antiguos cautivos. No había luz, apenas podía verse esforzando la vista y lo único que podía escuchar eran los lamentos o quejidos de uno que otro criminal o un profundo silencio que hacía imposible el tener una mínima noción del tiempo. Lo que podían ser minutos parecen horas en estas monótonas condiciones.

Los demás acólitos del inquisidor se reúnen a la hora prevista y van a buscar el permiso para recuperación de tecnologías. El cual reciben, tal como se les había comunicado en total normalidad. Black comunica sobre la misión que obtuvo de ir a investigar un pueblo del cual se perdió contacto hace 3 semanas. Phi-Rho 41 era un modesto punto al noreste de Tha Fall, no tenía mayor atractivo pero era necesario esclarecer el porqué de la pérdida de contacto con el mismo ya ayudaría a fortalecer sus identidades y coartadas para la misión que les asigno Ural Storm.

Sin embargo, había un nuevo problema que ponía obstáculos. Nihilius les cuenta que fue a la plataforma espacial de donde salen los transportes hacia Star Port y encontró que el psyker había hecho un escándalo y fue capturado por las autoridades. ¿Qué hacer con Aratziel?-se preguntaron todos. Ante tal interrogante, se dirigen a la sede del Arbiters Via, donde Black investiga el paradero del pysker y descubre que es retenido en una celda en ese mismo complejo.

Black y Red se acercan a las oficinas, como trabajadores normales de la institución y se encuentran con el juez encargado del caso de Aratziel. Al principio se muestra hostil y e indiferente con el destino del psyker. Tras una larga charla, Red trae a colación la idea de usarle para recuperar tecnología bajo la supervisión total de las autoridades, en este caso, ella y su hermano.

El juez se sujeta la barbilla como pensando durante unos minutos, los mira y luego retira la mirada a los expedientes que tiene sobre la mesa. Se levanta del asiento y levantando los hombros dice “Cómo es el primer incidente y no hubo heridos, la sentencia queda anulada pero se le asignará vigilancia a ese repugnante ser. No pienso perdonar ni la más mínima transgresión al código imperial por parte del nauseabundo psyker de nuevo. Pero como castigo, sus pertenencias personales serán expropiadas excepto sus armas, ya que las necesitará si piensa recuperar algo de alguna ruina”.

Aratziel escucha pasos que se acercan, ¿será para ejecutar la sentencia? Se pregunta angustiado. Su pulso se incrementa. Unas luces se encienden y ve que tiene dos guardias frente a su celda. Uno de ellos le escupe y se rie. –Es hora de salir engendro-le dice a modo de burla. Lo llevan afuera, donde le son explicadas las causas de liberación así como las consecuencias. Le entregan sus armas y sacan de la sede del arbiters Via a empujones hasta hacerlo hacer sobre la calle.
Ahí ve sus compañeros medio dispersados para no llamar la atención. Le hacen señas y el los sigue a un lugar menos vigilado. Caminan durante un buen rato y llegan a la Iglesia, donde hablan sobre lo sucedido y acuerdan salir hacia Phi-Rho 41 al día siguiente una vez tengan las provisiones necesarias.

Pasa el tiempo reglamentario utilizado para dormir y cada uno hace se alista para salir. Nihilius habla con el sacerdote y dice que irá con oficiales a esclarecer el contacto perdido con el pueblo ante lo cual el sacerdote ve con buenos ojos. En el pueblo hay una estatua del Emperador que quería saber si se encontraba bien.

Antes de salir de la ciudad todos van al mercado. Compran provisiones, agua así como algunos utensilios para el viaje. Thing se adentra en un callejón lleno de entes de desdeñable apariencia y compra algo que oculta entre sus ropas para que el resto de sus compañeros no vean. Una vez realizadas las compras van hacia donde se alquilan los Grox, pagan por ellos y compran la comida suficiente para alimentarlos durante los 4 días de viaje

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darksoldat

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